De su periplo en los últimos meses por las habitualmente inaccesibles cárceles federales, Alavez recuerda en especial la actitud de Héctor y Antonio Cerezo Contreras. “Ellos nos contaron todas las irregularidades que se viven en el Altiplano, antes de que los cambiaran. Realmente el Altiplano es una cárcel de exterminio. Nos decían que cuando van caminando, los celadores los paran de la nada, y les dicen que se levanten el prepucio. Cosas así. También nos contaron que por cada denuncia de las condiciones en que se encuentran, les daban un castigo. Entonces yo le dije a Antonio: ‘Pues, cállate, porque te van a castigar'. Y él lo que hizo fue decirme: ‘No me callo, y lo digo fuerte: ¡Que lo oigan esos hijos de la chingada, que aquí son unos represores!'”.
Además de Alavez, el FNCL, el Comité Cerezo, conformado por los hermanos y amigos de Antonio y Héctor, es uno de los principales impulsores de la amnistía
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Prensa: del Comité Cerezo se dice
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